viernes, diciembre 19, 2014

Felicidad y buenos deseos


jueves, diciembre 18, 2014

Carta muy especial

Ya en tres añitos hay niños y niñas que se atreven a escribir y no solo dibujar, la carta a los Reyes Magos... Al fin y al cabo son magos y entienden todos los idiomas.



lunes, diciembre 15, 2014

Nuestros creadores. Hoy: Juan Ramón Santos


Hoy Palíndromo nos trae a la ventana de su blog a Juan Ramón Santos; en nuestro Cole, el papá de Mafalda, compañera de 1º de Primaria. Fuera de aquí, entre un montón de cosas a favor de la cultura, la creación y el arte, le da por escribir y hacerlo muy bien. Autor de una novela, “Biblia apócrifa de Aracia”, y de varios libros de relatos “Cortometraje”, “El círculo de Viena”, “Cuaderno escolar” y “Palabras menores”; ahora se atreve con la poesía en “Cicerone”, su primer libro de poemas.
Con permiso de Marian Castillo, nos atrevemos a traer aquí parte del comentario sobre “el trazado urbano de Juan Ramón Santos” que se publica en “plan VE” (lugar en la web de la que deberemos hablar en otra ocasión, no en vano, una de sus creadoras es también madre de alumno de nuestro cole). Dice Marian:
     La ciudad que somos desde siempre y en la que nos hemos convertido en la palabra. El río, las piedras de los muros, los recuerdos que salen una y otra vez a las calles conocidas y cruzan en las esquinas, las jugosas naranjas y su sabor amargo. “Esta ciudad que adoro y aborrezco”, dice Juan Ramón Santos, que es Cicerone y nos lleva de la mano por una Plasencia, que se reconoce en cada línea, en cada detalle.
     Los versos de su libro no solo dicen sino que cuentan, desde adentro, la ciudad, su gente y su autor.
     El estilo delicado, profundo y muy agudo que hemos disfrutado en sus relatos, se revela también en su poesía para calar hondo en los lectores. Para demostrarnos que en un género caben muchos géneros, como “en solo una ciudad, caben muchas ciudades”.

Quedáis invitados así a uniros a la visita guiada por nuestro amigo y gran cicerone Juanra y, cómo no, a la presentación de su libro el martes, 16 de diciembre, a las 20:00 horas en la sala Verdugo de Plasencia y acompañado por una pareja de lujo, los grandes escritores extremeños que son Álvaro Valverde y Gonzalo Hidalgo Bayal.

jueves, diciembre 11, 2014

La Cueva del tesoro



Marta era una niña valiente y aventurera que un día descubrió el mapa del tesoro de las reinas del mar, el tesoro con todas las joyas que las sirenas recogen de los barcos hundidos. Según el mapa, el tesoro estaba protegido contra el mal de la magia blanca, y solo la mejor amistad verdadera podría sacarlo de la cueva en que estaba. Sabiendo esto, Marta recurrió a su amiga Andrea, su antigua compañera de clase, le contó el secreto. Acordó darle la mitad de las joyas, y juntas tomaron un gran carro con sus riquezas pero, en el mismo instante en que abandonaban la cueva, todas desaparecieron, y solo pudieron encontrarlas de nuevo en su sitio original. Y por más veces que lo intentaron, no dejó de ocurrir lo mismo, hasta que las dos se dieron por vencidas. 
-Supongo que Marta no era una amiga de verdad, -se dijo Andrea. Si lo fuera, no me hubiera importado compartir el tesoro con ella. Debería haber elegido a Sofía o a Álvaro.

Sofía y Álvaro eran sus dos mejores amigos. Y como no sabía muy bien a cuál elegir decidió contarle el secreto a Sofía, acordando repartir el tesoro a la mitad. Sin embargo, al ir a recuperarlo, se encontraron con una larga fila de buscadores del tesoro. Y es que, mientras estaban fuera, Andrea había tratado de sacar el tesoro un montón de veces, cada vez con un nuevo amigo. Y cada fracaso, sus compañeros de clase hacían lo mismo y corrían a buscar nuevos amigos para rescatar el tesoro por su cuenta, y así sucesivamente. Y de esta forma, se había formado una larga fila de parejas de amigas y amigos que intentaban sin éxito hacerse con el tesoro. 
Cuando por fin les llegó el turno a Marta y a Sofía, estaban tan seguras de ser excelentes amigas que la decepción fue aún mayor cuando el tesoro volvió a desaparecer al cruzar la salida de la cueva. A María ya solo le quedaba la opción de Álvaro, que al recibir la noticia reaccionó con gran entusiasmo. Álvaro corrió entonces a contárselo también a Sofía, quien confesó conocer toda la historia, y junto a Marta le explicó lo difícil que es conseguir el tesoro. Al día siguiente Marta y Andrea entraron a la cueva y consiguieron el tesoro. Y cuenta Andrea que tener una verdadera amiga como Marta es lo mejor.

MARIÁNGELES RABADÁN MARTÍN, 6º A

martes, diciembre 09, 2014

El unicornio



 Nombre: Unicornio.
 Características: Es una criatura mitológica representada habitualmente como un caballo blanco con patas de antílope, barba de chivo y un cuerno en la frente. En las representaciones modernas, sin embargo es idéntico a un caballo, solo diferenciándose por la existencia del cuerno mencionado.
En la Edad Media estaba considerado como un animal fabuloso capaz de derrotar animales más fuertes físicamente.

                                       Lucía Izquierdo Sánchez 5º Primaria

viernes, diciembre 05, 2014

EL GRIFO

Izan 5º Primaria

jueves, diciembre 04, 2014

EL TRASGU



Personaje de la mitología asturiana.

Es un duende pequeño, muy astuto, de gesto picardioso, cojo, tiene un agujero en la mano izquierda y lleva un gorro rojo. Le gusta entrar en las casas por la noche y dependiendo de su buen o mal humor, lo arregla todo, dejando las tareas hechas y las cosas en su sitio o lo revuelve todo, rompiendo cosas o cambiándolas de lugar.

Existe una manera de que no vuelva a la casa; como tiene en la mano un agujero y presume de ser ordenado, lo mejor es dejar granos por el suelo y así, cuando el trasgu va a recogerlos, se le escapan por el agujero y, entonces, avergonzado se va y no vuelve.

También se dice :    
            San Antón y San Froilán,
            prende el lobo y ceiba al can;
            San Antolín el Paduano,
            petcha a porta
            qu’entra el trasgu.

En Asturias, cuando una persona no encuentra algo estando segura del sitio donde se guardó, dice: “ESTO HA SIDO COSA DEL TRASGU”
Las travesuras de “los trasgos” se repiten en numerosos pueblos de toda la Península y sus andanzas aparecen en obras clásicas de la literatura española, como el Lazarillo de Tormes, los entremeses de Cervantes o las comedias de Lope de Vega.
El Trasgu no solo existe en España, este personaje se encuentra en numerosos lugares de Alemania, Francia, Italia o Inglaterra, bajo los nombres de “lutin”, “follet”, “fantastique”, “kobold”, “nix”, “robin” “puck”.
                           Anastasia Morales Martínez     - 5º A.


miércoles, diciembre 03, 2014

La firma


Los niños y niñas de tres años andan ya buscando la firma con la que dar fiabilidad a sus documentos. Tarea nada fácil aunque para ellos no hay obstáculo que se resista. En un contrato de buenos hábitos han estampado éstas:



martes, diciembre 02, 2014

Ave fénix



miércoles, noviembre 26, 2014

Dragones


Alex Regidor Marín
Alba Díaz Serrano
Alicia Fernández Heras
Lucía Monrobel Matías
5º Primaria A

lunes, noviembre 24, 2014

El otoño



viernes, noviembre 21, 2014

Querido diario



Por Hugo Hernández Gómez, de 5º de Primaria

jueves, noviembre 20, 2014

La cueva misteriosa



     Érase una vez una familia que fue de excursión a una cueva, “La cueva de los murciélagos”. Estuvieron por allí todo el día, comieron, jugaron y se adentraron más en ella. En aquel momento, sin darse cuenta, pasaron por un pasadizo, ninguno tenía palabras para explicar aquello. Parecía como si se hubiera sacado de un cuento de fantasías. Estaba lleno de duendes, hadas… Tenían miedo, pero a la vez querían inspeccionarlo más y más, y para eso se dividieron en dos grupos, la madre con la hija y el padre con el hijo.
     Después se encontraron, y siguieron, pero ya todos juntos.
     -¡Mirad!, exclamó el padre.
     Había un montón de pececillos de colorines y brillantes en una especie de laguna, además de ranas y saltamontes de color oro y con unos ojos grandes y rojos.
     De repente cayeron por una catarata.
     Cuando despertaron de la caída, se encontraban al lado de la entrada de la cueva.
     No sabían lo que había pasado. Así que prefirieron dejarlo como si nada hubiera ocurrido.
Andrea Miguel López. 6º A